La robótica ha supuesto un avance tecnológico muy importante en las empresas. Por ejemplo, en el sector de la automoción hemos sido testigos de cómo los robots realizaban tareas, de una forma ágil y eficiente, que antes debían realizar un gran número de operarios de forma manual: robots montando las lunas, soldando las cajas o “chasis” de los vehículos…

Mucha gente comenzó a comentar que los robots sustituirían a los operarios y lejos de ello, éstos se han convertido en auténticos colaboradores de dichos operarios mejorando la productividad y la seguridad.

Los robots colaborativos no están sólo dirigidos a la automatización de tareas y por tanto al descenso de puestos de trabajo, sino también a mejorar la seguridad y aumentar la productividad. Son soluciones robóticas emergentes, para empresas y distintos sectores, que se utilizan para mejorar en los entornos de trabajo la calidad de vida y la productividad, con capacidad para realizar tareas conjuntamente con el operario.