El proyecto K-ISS en la planta RyA de Antolin se realiza debido a una necesidad de evolución de la gestión de las misiones de los AMRs existentes en los 20 finales de línea y en las que la verificación de piezas se hace a través de un arco RFID.
En efecto, cuando se implantaron hace un par de años los 2 AMRs de MiR (MiR 250), se utilizaron las posibilidades técnicas del gestor de flotas del fabricante para lanzar y validar misiones, ya que en ese momento la solución técnica cumplía con las necesidades del puesto de trabajo.
Al pasar los meses, las líneas de fabricación han acogido nuevas diversidades con nuevos proyectos y embalajes, y se necesitaba un nuevo diseño de front-end que permitiera gestionar de forma más sencilla, versátil y flexible las nuevas combinaciones de producto y embalaje en el puesto de trabajo.
Además, entre otros puntos de dificultad, el carretillero tenía dos pantallas, una donde le llegaban las solicitudes (anteriormente diseñada por Keyland) y otra donde éstas se lanzaban (MiR), lo que dificultaba mucho su trabajo.
Ese rediseño debía tomar en cuenta todas las combinaciones de cada puesto de trabajo para facilitar la tarea del operario de fabricación a la hora de elegir qué tipo de misión necesita en cada momento y comunicárselo directamente al carretillero para que este prepare los embalajes y lance los AMRs con los nuevos pedidos.
Para facilitar el trabajo del carretillero y con ello minimizar la tasa de fallos, se trataba también de conseguir disponer de toda la información necesaria para su trabajo en una sola interfaz.
La solución además tenía que gestionar otras aplicaciones ligadas a los AMRs como por ejemplo el arco RFID que gestiona la conformidad de las piezas dentro de los embalajes a su salida de fabricación, y el tráfico con los AGVs de marca Synersight.
La solución aportada por Keyland debía realizar:
- La gestión de maestros para las altas, bajas, consultas y modificaciones de usuarios, dispositivos, estaciones, contenedores, así como la configuración de la producción.
- La gestión de órdenes de trabajo con las que los distintos operarios interactúan para garantizar el flujo de contenedores necesarios, todo ello a través de una interfaz amigable.
Además, la solución tenía que mantener las funcionalidades ya existentes descritas en la situación de partida.